CO2 en el acuario plantado: relación pH–KH y drop checker

El CO2 es el motor del crecimiento en el acuario plantado, pero no se mide directamente: se deduce del pH y del KH. Entender esa relación te permite afinar la inyección y leer el drop checker con criterio.

En un acuario plantado de tecnología alta, el CO2 disuelto suele ser el factor que separa unas plantas que languidecen de un tapiz denso y compacto. El problema es que medir el CO2 de forma directa es caro y poco práctico. La buena noticia: en agua dulce normal el CO2 está ligado al pH y al KH por una relación química estable y conocida, así que se puede estimar con dos medidas baratas.

La fórmula del equilibrio del carbonato

El estándar acuariófilo es:

CO2 (mg/L) ≈ 3 × KH (°dKH) × 10^(7 − pH)

Detrás hay química de carbonatos: el CO2 disuelto forma ácido carbónico, que cede protones y baja el pH; el KH (la dureza de carbonatos) actúa de tampón. Para un KH dado, cuanto más bajo es el pH, más CO2 hay disuelto. El número 7 de la fórmula es el pH de referencia donde el sistema está en cierto equilibrio; cada décima de pH por debajo multiplica el CO2 por un factor apreciable, porque el exponente es logarítmico.

Un ejemplo que conviene memorizar

Con KH 4 y pH 6,6:

CO2 = 3 × 4 × 10^(7 − 6,6) = 12 × 10^0,4 = 12 × 2,512 ≈ 30,1 mg/L

Esos ~30 mg/L son precisamente el objetivo clásico del acuario plantado: suficiente para alimentar plantas exigentes, todavía por debajo del umbral donde la fauna empieza a sufrir. Otro caso de referencia: KH 5 y pH 7,0 dan 3 × 5 × 10^0 = 15 mg/L, una cifra baja, propia de tanques de poca demanda o sin inyección.

Cómo leer el drop checker

El drop checker es una pequeña ampolla con una solución indicadora de KH conocido (habitualmente 4 °dKH) y azul de bromotimol. El CO2 del agua difunde a través de la cámara de aire hasta equilibrarse con la solución, y el color delata la concentración:

  • Azul → CO2 bajo (por debajo de ~15 mg/L). Las plantas exigentes se quedan con hambre.
  • Verde → zona objetivo (~20–35 mg/L, idealmente cerca de 30). Es donde quieres estar.
  • Amarillo → CO2 alto (por encima de ~40 mg/L). Señal de peligro: riesgo de asfixia para peces y gambas.

El drop checker tiene un retardo de una o dos horas, porque mide a través de aire. Por eso es un termómetro de tendencia, no un cronómetro: te dice cómo va la tarde, no lo que pasa en este segundo. Combínalo con la observación directa de los animales —si boquean en superficie, corta el CO2 de inmediato— y con la fórmula pH/KH para tener una lectura coherente.

Por qué interesa la seguridad, no solo el crecimiento

Subir el CO2 mejora las plantas, pero el margen entre «óptimo» y «tóxico» es estrecho. Por la noche las plantas dejan de consumir CO2 y, si la inyección sigue, la concentración se dispara mientras el oxígeno cae: es el escenario clásico de fauna asfixiada de madrugada. De ahí las buenas prácticas: temporizar el CO2 para que arranque una o dos horas antes de las luces y se corte antes de apagarlas, y mantener un buen movimiento de superficie nocturno para reoxigenar. La fórmula te ayuda a no pasarte: si tu pH de tarde con KH 4 cae por debajo de 6,4, ya estás rozando los 40 mg/L.

Los límites de la estimación

La fórmula 3·KH·10^(7−pH) asume que el único responsable del pH es el equilibrio CO2/carbonatos. Eso deja de ser cierto cuando hay otros tampones o ácidos en juego:

  • Fosfatos de algunos fertilizantes o del agua de red pueden mover el pH sin que cambie el CO2.
  • Ácidos orgánicos y taninos de la madera o la turba bajan el pH «falseando» la lectura hacia un CO2 más alto del real.
  • Aguas blandas extremas (KH muy bajo, cercano a 0) hacen que el pH oscile mucho y la estimación pierda precisión.

En esos casos, el drop checker —que usa una solución de KH controlado— es más fiable que el cálculo a partir del agua del acuario. La estrategia robusta es cruzar ambos: si la fórmula y el drop checker coinciden, puedes confiar; si discrepan mucho, sospecha de un tampón extra.

KH, dureza y CO2 van de la mano

Como la fórmula depende del KH en grados alemanes, conviene saber convertir tus medidas si tu test las da en ppm. Recuerda que 1 °dKH equivale a 17,86 ppm de CaCO3; un KH de 4 °dKH son unos 71,4 ppm. Si subes el KH para estabilizar el pH, ten en cuenta que también desplazas la relación y necesitarás algo más de CO2 para mantener los mismos miligramos por litro.

Un cálculo evergreen

La relación CO2/pH/KH es química de carbonatos: no cambia con las modas ni con los productos. Calcúlala una vez para tu KH habitual, apunta a qué pH de tarde corresponde la zona verde y úsalo como referencia diaria. No hay nada que mantener: el agua se comporta igual hoy que dentro de diez años.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto CO2 tengo con pH 6,6 y KH 4?
Aplicando CO2 = 3 × KH × 10^(7−pH) resulta 3 × 4 × 10^0,4 ≈ 30,1 mg/L, justo en la zona verde del drop checker, ideal para plantas exigentes.
¿De qué color debe estar el drop checker?
Verde indica la zona objetivo (~20–35 mg/L). Azul significa CO2 bajo y amarillo CO2 demasiado alto, con riesgo para la fauna; conviene corregir cuanto antes.
¿La fórmula es siempre exacta?
Es muy fiable en agua dulce normal, pero pierde precisión si hay fosfatos, taninos u otros ácidos que alteran el pH sin cambiar el CO2. En esos casos el drop checker, con KH controlado, es más fiable.
¿Por qué el CO2 es peligroso de noche?
Por la noche las plantas no consumen CO2 y el oxígeno baja; si la inyección sigue, la concentración sube y la fauna puede asfixiarse. Conviene temporizar el CO2 y airear la superficie de noche.