Calculadoras para el acuario plantado

Herramientas técnicas evergreen para acuariofilia plantada: volumen real, química del agua (CO2, durezas), abonado EI/PPS-Pro DIY, iluminación, filtración y ciclado. Cada calculadora con su fórmula, ejemplo resuelto y tabla de referencia.

Pilares

Tablas y guías

  • Tablas de referencia — objetivos EI, composición de sales, CO2, durezas, parámetros de gambas y plantas.
  • Guías — el porqué de cada cálculo, paso a paso.

El volumen real es el punto de partida

Casi todos los errores de dosificación en un acuario empiezan en el mismo sitio: en el volumen. El dato que se usa suele ser el volumen bruto que figura en la caja, pero el agua que realmente hay dentro es bastante menos, porque el sustrato, las rocas y la madera ocupan litros. Cuando se abona o se remineraliza sobre el volumen equivocado, el error se arrastra a todo lo demás: al CO₂, a la fertilización y a los cambios de agua. Por eso aquí el volumen neto se calcula aparte, y no se da por supuesto.

Química del agua, sin misterio

La segunda familia de cálculos es la química, y su dificultad no está en las fórmulas sino en las relaciones. La dureza de carbonatos y el pH determinan, junto con la temperatura, el CO₂ disponible para las plantas; remineralizar agua de osmosis significa reconstruir GH y KH en la proporción adecuada al biotopo, no simplemente añadir sales hasta que un test cambie de color. Las calculadoras muestran la fórmula y un ejemplo resuelto en cada caso, de modo que se pueda entender qué se está ajustando y no solo cuánto.

La iluminación y la filtración siguen la misma lógica: caudal por volumen según la carga del acuario, y fotoperiodo e intensidad según el tipo de plantación. Son magnitudes que se calculan, no que se copian de un foro.

Qué hacen y qué no hacen estas calculadoras

Trabajan con aritmética determinista sobre los datos que introduces: no hay bases de datos de precios, ni parámetros que caduquen. Los valores de referencia —densidades, proporciones, rangos por especie— están señalados como orientativos, porque varían con el origen del agua y con el propio acuario. Lo que sale de aquí es un punto de partida bien calculado, que después se comprueba con tests y con la observación del acuario.

Dónde no llegan

No sustituyen un diagnóstico. Ante enfermedades, mortandades o parámetros que no se estabilizan, la medición propia y el criterio de un profesional pesan más que cualquier estimación, y los tratamientos siguen siempre las indicaciones del fabricante.